La cruzada para llegar al público anglosajón por la que otros lucharon durante años, fue conquistada por Ricky Martin en menos de lo que se tararea alé, alé, alé. Sin embargo, cinco millones de discos antes de vivir la vida loca, Ricky había vendido 15 millones de copias en español.
Ricky Martin, de anuncios de sopa a Menudo
El éxito de Ricky Martin se puede medir en múltiples termómetros, pero la escala publicitaria es quizás la que mejor y más rápido resume el fenómeno boricua. En el primer comercial que realizó a los cinco años anunciaba sopa Campbell´s. Hoy, que está comenzando a vivir su tercera década, es talento exclusivo de Giorgio Armani y Pepsi.
La cara angelical y los cabellos dorados le abrieron puertas en el campo publicitario cuando tenía seis años. A los 10 ya había ganado un primer premio publicitario por su participación en un anuncio de productos Carnation.
Ese mismo año, su padre lo sorprendió imitando con precisión una coreografía de Menudo frente al televisor y le consiguió una audición con la directiva del grupo. Físicamente era perfecto, pero no logró ser admitido por su corta edad.
La segunda vez aún era considerado demasiado menudo para entrar, pero en julio de 1984 fue elegido entre quinientos muchachos para reemplazar a uno de los integrantes, probando que dichos como "el que persevera, alcanza" se hicieron populares por alguna razón. Ricky tenía entonces 12 años.
¡Menudo éxito!
Con Menudo cantó frente a millones de personas y participó en la telenovela Por siempre amigos en 1986, pero el tiempo que pasó en el grupo no fue color de rosa. Aunque en 1998 dijo en un rueda de prensa convocada en Miami, que nunca subirá a un escenario para cantar canciones del grupo, rehúsa dar detalles o quejas explícitas sobre las causas que lo motivaron a tomar tal decisión.
La experiencia de Menudo terminó en 1989, cuando Ricky vivió en Nueva York y posteriormente en México, donde participó en la telenovela Alcanzar una Estrella II . En 1992 salió al mercado su primer álbum homónimo, al que siguió Me Amarás un año después.
Sin embargo, el sonido que hoy caracteriza a la rickymanía no encontró su rumbo hasta que el cantante trasladó sus esperanzas a Los Angeles, donde comenzó la grabación de su tercer álbum, A Medio Vivir (1995), bajo la producción de Robi Rosa, un ex compañero de Menudo.
Entre pista y pista, Ricky servía tragos en la telenovela anglosajona General Hospital, donde interpretaba a un camarero latino llamado Miguel Morez. Seis meses después de salir al mercado en 1995, A Medio Vivir había vendido más de 600 mil copias en todo el mundo. Este éxito le devolvió a la publicidad de la mano de Pepsi, que lo contactó para hacer un comercial con la modelo argentina Valeria Mazza.
La Copa de la Vida
Ricky también aprovechó el éxito para aceptar ofertas como interpretar a Marius de Les Miserables en Broadway y doblar en español la cinta animada de Hércules, pero no apartó su atención de la música, ya que ese mismo año comenzó a preparar lo que sería su cuarto trabajo en solitario.
Fue Vuelve, la balada compuesta por Franco de Vita, la que bautizó el álbum, donde se incluyó La Copa de la Vida (que fue nombrado tema oficial del Mundial de fútbol en Francia), una pachanga sabrosona de Robi Rosa y Desmond Child que conquistó el mercado internacional con velocidad.
Ricky recibió una nominación para los premios Grammy y fue invitado a cantar el tema durante la ceremonia, donde se presentó con un coro de tambores y sus incondicionales caderazos, sumergiendo a los americanos en un éxtasis que los levantó de sus asientos para aplaudir.
Esa publicidad generó curiosidad hacia el primer álbum del cantante en inglés, titulado Ricky Martin, que salió al mercado el 11 de mayo, apropiándose de las estaciones de radio con Livin' la Vida Loca, She is All Ever Had y sacudiendo el Bom Bom sin descanso.
En privado
Tanto éxito pudiera haber llevado a Ricky a caer en la tentación de la comercialización, pero superó la prueba cuando rechazó filmar un refrito del clásico West Side Story con Jennifer López, porque su argumento "promueve estereotipos de los puertorriqueños", explicó.
Ricky ha logrado guardar bajo llave su privacidad, a pesar de la presión a la que es sometido por lo medios para aclarar su inclinación sexual.
Las depresiones post-concierto le condujeron a estudiar metafísica y yoga, conserva sus amistades de toda la vida y confiesa guardar especial cariño por la presentadora mexicana Rebeca de Alba. "Ella es la única mujer que yo escogería para ser madre de mis hijos", dijo a la revista Hola!
-Fuente-
Univision.com